En mi vida voy a ser feliz, no voy a dejar que nadie quite ese pensamiento de mi mente, voy a lograr cosas grandes, voy a alcanzar el éxito así como todas las cosas que ya he logrado, sé que tengo todo lo que hace falta para lograr mis sueños, sólo tengo que tener un poco de valor y tenacidad. Quizás muchas veces me he rendido ante muchos proyectos, pero sé que quizá no eran demasiados auténticos, así que ahora tengo un plan espectacular: mi proyecto de vida.
A éste proyecto sí que no debo renunciar jamás y nunca darme por vencido porque cada día que pasa en mi vida se queda registrado, al igual que cada semana, cada mes y cada año. A partir de ahora voy a salir adelante a luchar por lo que quiero tener en mi vida, en cada día de mi vida.
Nadie tiene la responsabilidad de hacerme feliz en mi vida, sólo yo tengo la obligación de hacerme feliz y de complacerme, porque sólo yo sé que es lo que quiero realmente o lo que quiero tener.
Ya no le voy a facturar mis problemas: mis obligaciones a otras personas, porque ellas también tienen la tarea de buscar lo que quieren para su vida; si bien es cierto que nos sentimos felices cuando alguien nos regala algo o nos complace, también nosotros mismos debemos de hacerlo para nosotros y si nos sentimos bien con hacer algo para alguien, estupendo. Pero no debemos de dejar pasar el tiempo de nuestra vida sin complacernos y disfrutar la vida.
Yo quiero tener muchas cosas, materiales como una casa propia, un auto, relojes, una huerta, y no materiales como salud, paz, amor, regocijo, tranquilidad: felicidad.
Agradezco las cosas que ya tengo como la pasión las cosas que hago en gran parte del día, y sé que falta poco para que mi pasión aumenta más: ya he encontrado mis pasiones y quiero crecer en ellas.
Todos nosotros debemos buscar algo que nos deleite: la pintura, la música, el trabajo de herrero, el piloto de fórmula 1, lo que sea, y trabajar cada día en esa idea: nos hace felices. Y un día de pronto se da, inesperadamente o sin que asumamos que hacía tiempo la queríamos, se da y ya lo tenemos. Para ello debemos de ser inquebrantables, no rendirnos y progresar cada día con pequeñas cosas: quizá no puedas comerte una vaca, pero puedes empezar a imaginarlo sólo en tu mente, luego otro día quizá ya te comes un bistec (churrasco) y poco a poco lo logras. Recuerda que las cosas se empiezan primero en la mente: el que creó el aeroplano primero lo imaginó en su mente que podía volar y luego lo pudo realizar físicamente: las cosas son hechas dos veces, primero en la mente de las personas y luego en lo material.
Así que todo lo que quieras tener en tu vida tienes que saber lo que puedes tener, lo puedes lograr, lo puedes atraer para tu vida: primero créalo en tu mente y luego se materializará. No te preocupes como llegará, porque llegará por haber sentido esa sensación, todo lo que pensamos y sentimos lo atraemos en cierto tiempo: aquí radica la tenacidad, a no desesperarnos.
Así ya tienes la idea ahora de que lo que quieres tener, fija metas, piensa en los materiales y emociones que quieres vivir en tu vida, dibújalas, proyéctalas, y lo lograrás. Pero si no tienes un proyecto de vida no estás yendo a ninguna parte.
Es importante sentir la necesidad de cambiar de vida o de mejorarla y decidir como uno quiere la vida para así poder cambiar. Si quieres cambiar o agregar algo debes dejar de hacer siempre lo mismo y dedicarle tiempo a planear, a desear y a empezar a recibir una vida mejor y fenomenal, estupenda, emocionante, completa, bien vivida.







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